De pronto, me doy cuenta de que la mayoría debemos estar equivocados y resulta que matar, torturar y humillar a nuestros semejantes es lo normal, fuente de felicidad y llave de acceso al cielo... o también puede ser que nuestras leyes sean una patraña donde los más descerebrados e hijos de puta se escudan para realizar sus animaladas con publicidad incluida.
De todos modos, no entiendo lo de Marta Del Castillo, ni otras semejantes; con la cabeza tan grande que tengo (contando las orejas), no me entra tanta maldad ni tanta historia; no comprendo como tres niñatos se mueren de risa vacilando a toda una sociedad, como si de un macabro juego se tratase; ...¿será porque tan sólo ellos tienen el encefalograma más plano del mundo?.
Pero lejos del sufrimiento que están causando, lejos de los actos vergonzosos y humillantes que están realizando, no veo la necesidad del debate de cadena perpetua si o no; seré demagogo o un bruto,... pero para gente como esta no caben dudas, no hay miramientos y aunque me llamen animal... ¡pena de muerte!.
Las cárceles se llenan de gente que comete delitos, ahora con el carné por puntos seremos más; todos podemos tener algún error y entrar; pero la prisión no reeduca a asesinos, no socializa a asesinos, no cumple su función de reinserción; simplemente es un lugar de encierro de despojos sociales que gastan los recursos públicos, (estarían mejor invertidos en sanidad y educación) y aún así nos planteamos el encerrarlos para siempre.
Basta ya de alimentar cerdos asesinos, basta ya de mantener con vida a los que no la respetan y se rien de ella; no perdamos el tiempo en imponer tres cadenas perpetuas a un gilipollas que solo cumplirá prisión hasta que sus órganos se pudran y tenga que salir a la calle a gastar más dinero público para curarse o morir con dignidad, ¿para qué?; para darle el derecho y la satisfación de haber arrancado la vida a otro ser humano sin piedad, sin remordimientos, ...que se pudran de hambre en pay per view y con el dinero que generen, se indemnice a las victimas; si no quieren confesar donde está el cuerpo, que les dejen dar un paseo por la calle con un cartel de grandes letras: YO MATÉ A MARTA DEL CASTILLO Y ME ESTOY RIENDO DE USTEDES...; porque si toda acción provoca una reacción en base a su naturaleza, dejemos de proteger a los asesinos y luchemos por los que merecen la pena.
Un abrazo
De todos modos, no entiendo lo de Marta Del Castillo, ni otras semejantes; con la cabeza tan grande que tengo (contando las orejas), no me entra tanta maldad ni tanta historia; no comprendo como tres niñatos se mueren de risa vacilando a toda una sociedad, como si de un macabro juego se tratase; ...¿será porque tan sólo ellos tienen el encefalograma más plano del mundo?.
Pero lejos del sufrimiento que están causando, lejos de los actos vergonzosos y humillantes que están realizando, no veo la necesidad del debate de cadena perpetua si o no; seré demagogo o un bruto,... pero para gente como esta no caben dudas, no hay miramientos y aunque me llamen animal... ¡pena de muerte!.
Las cárceles se llenan de gente que comete delitos, ahora con el carné por puntos seremos más; todos podemos tener algún error y entrar; pero la prisión no reeduca a asesinos, no socializa a asesinos, no cumple su función de reinserción; simplemente es un lugar de encierro de despojos sociales que gastan los recursos públicos, (estarían mejor invertidos en sanidad y educación) y aún así nos planteamos el encerrarlos para siempre.
Basta ya de alimentar cerdos asesinos, basta ya de mantener con vida a los que no la respetan y se rien de ella; no perdamos el tiempo en imponer tres cadenas perpetuas a un gilipollas que solo cumplirá prisión hasta que sus órganos se pudran y tenga que salir a la calle a gastar más dinero público para curarse o morir con dignidad, ¿para qué?; para darle el derecho y la satisfación de haber arrancado la vida a otro ser humano sin piedad, sin remordimientos, ...que se pudran de hambre en pay per view y con el dinero que generen, se indemnice a las victimas; si no quieren confesar donde está el cuerpo, que les dejen dar un paseo por la calle con un cartel de grandes letras: YO MATÉ A MARTA DEL CASTILLO Y ME ESTOY RIENDO DE USTEDES...; porque si toda acción provoca una reacción en base a su naturaleza, dejemos de proteger a los asesinos y luchemos por los que merecen la pena.
Un abrazo
