viernes 7 de agosto de 2009

Actualidad de hoy y siempre

LA MOCHILA Y EL CURRÍCULUM

(Arturo Pérez Reverte)

Llueve a ratos, y Madrid está frío y desapacible. Pasan paraguas al otro lado del escaparate de la librería de mi amigo Antonio Méndez, el librero de la calle Mayor. Estamos allí de charla, fumando un pitillo rodeados de libros mientras Alberto, el empleado flaco, alto y tranquilo, que no ha leído una novela mía en su vida ni piensa hacerlo -«ni falta que me hace», suele gruñirme el cabrón- ordena las últimas novedades. En ésas entra un chico joven con una mochila a la espalda, y se queda un poco aparte, el aire tímido, esperando a que Antonio y yo hagamos una pausa en la conversación.

Al fin, en voz muy baja, le pregunta a Antonio si puede dejarle un currículum. Claro, responde el librero. Déjamelo. Y entonces el chico saca de la mochila un mazo de folios, cada uno con su foto de carnet grapada, y le entrega uno. Muchas gracias, murmura, con la misma timidez de antes.

Si alguna vez tiene trabajo para mí, empieza a decir. Luego se calla. Sonríe un poco, lo mete todo de nuevo en la mochila y sale a la calle, bajo la lluvia.

Antonio me mira, grave. Vienen por docenas, dice. Chicos y chicas jóvenes. Cada uno con su currículum. Y no puedes imaginarte de qué nivel. Licenciados en esto y aquello, cursos en el extranjero, idiomas. Y ya ves. Hay que joderse.

Le cojo el folio de la mano. Fulano de Tal, nacido en 1976. Licenciado en Historia, cursos de esto y lo otro en París y en Italia. Tres idiomas. Lugares, empresas, fechas. Cuento hasta siete trabajos basura, de ésos de tres o seis meses y luego a la calle. Miro la foto de carnet: un apunte de sonrisa, mirada confiada, tal vez de esperanza. Luego echo un vistazo al otro lado del escaparate, pero el joven ha desaparecido ya entre los paraguas, bajo la lluvia.

Estará, supongo, entrando en otras tiendas, en otras librerías o en donde sea, sacando su conmovedor currículum de la mochila. Le devuelvo el papel a Antonio, que se encoge de hombros, impotente, y lo guarda en un cajón.

Él mismo tuvo que despedir hace poco a un empleado, incapaz de pagar dos sueldos tal y como está el patio. Antes de que cierre el cajón, alcanzo a ver más fotos de carnet grapadas a folios:

chicos y chicas jóvenes con la misma mirada y la misma sonrisa a punto de borrárseles de la boca. España va bien y todo eso, me digo. La puta España. De pronto la tristeza se me desliza dentro como gotas frías, y el día se vuelve más desapacible y gris. Qué estamos haciendo con ellos, Maldita sea. Con estos chicos.

Antonio me mira y enciende otro cigarrillo. Sé que piensa lo mismo. En qué estamos convirtiendo a todos esos jóvenes de la mochila, que tras la ilusión de unos estudios y una carrera, tras los sueños y el esfuerzo, se ven recorriendo la calle repartiendo currículum en los que dejan los últimos restos de esperanza Licenciados en Historia o en lo que sea, ocho años de EGB, cinco de formación profesional, cursos, sacríficios personales y familiares para aprender idiomas en academias que quiebran y te dejan tirado tras pagar la matrícula. Indefensión, trampas, ratoneras sin salida, empresarios sin escrúpulos que te exprimen antes de devolverte a la calle, políticos que miran hacia otro lado o lo adornan de bonito, sindicatos con más demagogia y apoltronamiento que vergüenza. Trabajos basura, desempleos basura, currículums basura. Y cuando el milagro se produce, es con la exigencia de que estés dispuesto a todo: puta de taller, puta de empresa, boca cerrada para sobrevivir hasta que te echen; y si tienes buen culo, a ser posible, deja que el jefe te lo sobe. Aún así, chaval, chavala, tienes que dar las gracias por los cambios de turno arbitrarios, los fines de semana trabajados, las seiscientas horas extras al año de las que sólo ochenta figuran como tales en la nómina. Y si encima pretendes mantener una familia y pagar un piso date con un canto en los dientes de que no te sodomicen gratis. Flexibilidad laboral, lo llaman Y gracias a la flexibilidad de los cojones se han generado, dice el portavoz gubernamental de turno tropecientos mil empleos más, y somos luz y fan de Europa. Guau. Gracias a eso, también, un chaval de veintipocos años puede disfrutar de la excitante experiencia de conocer ocho empleos de chichinabo en tres o cuatro años, y al cabo verse el la calle con la mochila, buscándose la vida bajo la, lluvia.

Partiendo una y otra vez de cero. Flexibilidad laboral. Rediós. Cuánto eufemismo y cuánta mierda. A ver qué pasa cuando, de tanto flexionarlo, se rompa el tinglado y se vaya todo al carajo, y en vez de currículums lo que ese chico lleve en la mochila sean cócteles molotov.

El Semanal, 9 de febrero de 2003

miércoles 22 de julio de 2009

Violadores

Me da lástima que en nuestro rico diccionario tengan que existir palabras como la de violador, pederasta,... pero la expresión hijo de puta esté mal vista.

Ahora que un porrón de niñatos descerebrados sacan sus flácidos miembros pseudoviriles para arrancar algo tan personal como el sexo a dos niñas de trece años, me resulta cínico no dirigirme a ellos con una rabia incontenible de sed de venganza; pero que vuelvan con la revisión de la ley del menor... ¡joder que asco de país!.

La ley del menor que proteja a los menores, no a violadores en potencia, no a parásitos sociales, no a animales dominados por su pene, no a todos esos hijos de la gran puta que algún día debieron ser un espermatozoide en un pañuelo de papel y para desgracia de todos acabaron siendo engendros monstruos que propagan dolor allá por donde pasen.

Un delito sexual, una paliza, las grabaciones de las mismas,... no pueden quedar impunes, y mucho menos con los agravantes actuales de completa impunidad con la que se actua.

Cada vez que me entero de noticias como estas, un nudo en el estómago me amarga el día y pienso en mi infancia; en los que habría pasado si algo así me hubiera sucedido, si alguien de mi entorno hubiera sufrido un acto tan mezquino,... y hoy por hoy creería mucho menos en la justicia de lo que creo.

También le debería de dar las gracias a mi madre, porque sin internet, sin movil, sin lujos, sin estudios, sin apenas derechos en nuestro favor, con una miseria tangible,... con todo en contra, supo educarme para que sólo de pensar en estos desgraciados algo dentro de mi me diga que esta sociedad apesta y que debemos luchar contra ella.

Algún día escribire sobre mi madre, no como Almodovar sino como una de las tantas que dignificó a una generación que, como la de ahora parecía perdida, pero nunca se nos fue de las manos.

Un abrazo y a los hijos de puta pena de muerte.

lunes 13 de abril de 2009

Cerdos asesinos

De pronto, me doy cuenta de que la mayoría debemos estar equivocados y resulta que matar, torturar y humillar a nuestros semejantes es lo normal, fuente de felicidad y llave de acceso al cielo... o también puede ser que nuestras leyes sean una patraña donde los más descerebrados e hijos de puta se escudan para realizar sus animaladas con publicidad incluida.

De todos modos, no entiendo lo de Marta Del Castillo, ni otras semejantes; con la cabeza tan grande que tengo (contando las orejas), no me entra tanta maldad ni tanta historia; no comprendo como tres niñatos se mueren de risa vacilando a toda una sociedad, como si de un macabro juego se tratase; ...¿será porque tan sólo ellos tienen el encefalograma más plano del mundo?.

Pero lejos del sufrimiento que están causando, lejos de los actos vergonzosos y humillantes que están realizando, no veo la necesidad del debate de cadena perpetua si o no; seré demagogo o un bruto,... pero para gente como esta no caben dudas, no hay miramientos y aunque me llamen animal... ¡pena de muerte!.

Las cárceles se llenan de gente que comete delitos, ahora con el carné por puntos seremos más; todos podemos tener algún error y entrar; pero la prisión no reeduca a asesinos, no socializa a asesinos, no cumple su función de reinserción; simplemente es un lugar de encierro de despojos sociales que gastan los recursos públicos, (estarían mejor invertidos en sanidad y educación) y aún así nos planteamos el encerrarlos para siempre.

Basta ya de alimentar cerdos asesinos, basta ya de mantener con vida a los que no la respetan y se rien de ella; no perdamos el tiempo en imponer tres cadenas perpetuas a un gilipollas que solo cumplirá prisión hasta que sus órganos se pudran y tenga que salir a la calle a gastar más dinero público para curarse o morir con dignidad, ¿para qué?; para darle el derecho y la satisfación de haber arrancado la vida a otro ser humano sin piedad, sin remordimientos, ...que se pudran de hambre en pay per view y con el dinero que generen, se indemnice a las victimas; si no quieren confesar donde está el cuerpo, que les dejen dar un paseo por la calle con un cartel de grandes letras: YO MATÉ A MARTA DEL CASTILLO Y ME ESTOY RIENDO DE USTEDES...; porque si toda acción provoca una reacción en base a su naturaleza, dejemos de proteger a los asesinos y luchemos por los que merecen la pena.

Un abrazo

martes 17 de febrero de 2009

Actualidad

Llevaba mucho tiempo callado observando desilusionado como todo se va al garete; ya no sólo estamos en crisis financiera o económica; ahora también evidenciamos lo cruel de nuestros actos y nuestro déficit de valores, tanto morales como sociales.

Para comenzar, ¿tan ínutiles son los políticos que la única solución ante la deflación es el decreto fueculpasuya?, ¿tan estúpidos somos o nos creen como para no darnos cuenta?... BASTA YA, que se dediquen a gobernar, a buscar soluciones reales a las quiebras que se esperan, al hundimiento de familias enteras, de empresas pequeñas que llevan toda su puta vida currando; la misma puta vida que llevamos aguantando a los gilipollas del gobierno (sea cual sea) pelearse como niños de recreo por la pelota.

Pero ellos que sigan, que cuando el pueblo no tenga para comer,cuando los arruinados, los que pierdan todo por lo que han luchado, los que tengan la soga al cuello por deudas, los que vean como sus ilusiones se desvanecen,... cuando todos tengamos más hambre que razón, nos tomemos nuestra politica por la mano, sólo entonces nos llamaremos salvajes y asumiremos nuestro rol depredador... hasta entonces, que se espien unos a otros, que se gasten el dinero en propagandas para elecciones,... que sigan dando por culo hasta que todo explote y luego... ya veremos quien sigue en pie.

Pero no sólo nuestra capa política da asco, ahora también conocemos a Miguel Carcaño y Samuel Benítez, dos fenómenos hijos de puta que hacen de nuestra raza, lo más detestable del universo; pero por desgracia no son los únicos ni serán los últimos; porque vivimos en una sociedad que fomenta la violencia, premia lo ilegal y publicita a los "malos"; eso si, las cárceles abarrotadas ya no cumplen su objetivo; son sólo hoteles para inutiles que mantenemos el resto.

Un abrazo y una recomendación: Emilio Calatayud

miércoles 14 de enero de 2009

¿Esta Israel?, que se ponga

Con lo mucho que se les llena la boca a los políticos hablando de la ONU, la OTAN,... y que nadie sea capaz de llamar a Israel (que la conferencia la vamos a pagar nosotros) y decirles que se metan las armas por el culo y que dejen de joder a los palestinos,... que igual no tiene porque ser con estas palabras, pero algo tendremos que pintar en política internacional.
Creo que sobran estrellas en la bandera o somos el hazmereir del mundo y cuando los genocidas o taraos del mundo oyen que Europa quiere intervenir acuden al médico con quemaduras de primer grado en las manos de frotárselas,... porque no es posible que nos dediquemos a dar comunicados de reproches y luego nos quedemos de brazos cruzados contra la pared cuando vemos que pasan de nosotros.

Mientras tanto, las piedras de los escombros de Gaza luchan contra las balas de acero (made in spain y EEUU) que los soldados de Israel utilizan para asesinar impunemente a civiles palestinos.

Como en todas las guerras habrá violaciones, hambre, muerte, torturas, humillaciones, vidas truncadas para siempre,... mientras por la tele publican 5" de imágenes de lo que pasa allí y 2'32" en explicar como tenemos que retrasar o adelantar una hora al reloj... ¡viva la libertad de prensa!.

Estoy harto de gritar que este mundo está enfermo y a los hechos me remito.

Será una útopia detener las guerras y acabar con el hambre, pero si lo único que sabemos hacer para parar una guerra es mandar políticos vestidos de caramelo,... muy poco nos queda de mundo.